La viceconsejera de Derechos Ciudadanos destaca en Piloña la importancia de los homenajes a las víctimas del fascismo frente a la “deshumanización”

La viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto, ha defendido hoy en Piloña la necesidad de mantener viva la memoria de las víctimas del fascismo como herramienta indispensable frente a la “deshumanización” de quienes sufrieron la barbarie, pero también como antídoto ante movimientos ultras de nuevo cuño. González ha participado en el acto de colocación de dos piedras de la memoria (stolpersteine) en recuerdo de Luis Álvarez Requejo y Pedro Carreira Pedrosa, vecinos del concejo deportados a los campos de concentración nazis.
González Prieto ha subrayado el sentido profundo de este tipo de actos de memoria democrática: “Nos ofrecen un momento de reflexión, teniendo en cuenta los acontecimientos a nivel mundial que estamos viendo, sobre cómo los extremos llegan a deshumanizar a las personas, a llevarlas a campos de concentración y a someterlas a la desaparición de la vida social y pública, a veces alejadas de sus familias”.
Según ha indicado, aquel horror “no está muy lejano en el tiempo ni en el espacio de lo que está sucediendo en estos momentos en algunos países que fueron líderes de la democracia, como Estados Unidos, que incluso mata a sus ciudadanos por una cuestión de ideología política”. Frente a estas actitudes, ha defendido la colocación de las piedras de la memoria que, a su juicio, ayudan a evitar que la historia se repita.
Asturias cuenta ya con 130 stolpersteine instaladas y está previsto colocar 76 más. En esta ocasión, los homenajeados han sido Luis Álvarez Requejo y Pedro Carreira Pedrosa. El primero nació en A Coruña en 1899, aunque pronto se trasladó con su familia a L’Infiestu. Exiliado tras la guerra en Francia, fue deportado desde allí en 1944 al campo nazi de Dachau, donde fue asesinado el 12 de febrero de 1946. Carreira Pedrosa, nacido en Villamayor en 1918, también salió de España hacia Francia tras la victoria franquista, pero fue deportado en 1940 y posteriormente asesinado, en 1944, en el campo de Mauthausen.
Tanto la viceconsejera como la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, han valorado la labor de la organización Deportados Asturias para conocer las biografías de quienes sufrieron la barbarie nazi. Se trata de un trabajo clave, ha explicado Beatriz González, que permite recuperar sus historias con unas piedras de la memoria “convertidas en palanca para la verdad, la justicia y la reparación”.
*Contiene tres archivos de audio de la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto.


